viernes, 8 de junio de 2012

EMOCIONES Y SALUD


     Las emociones son estados afectivos, que resultan de una reacción subjetiva al ambiente. Al experimentar una emoción se producen  una serie de cambios orgánicos en nuestro organismo.  Cuando éste se siente amenazado, bien de forma física o psicológica, las emociones intervienen para restablecerlo, ejerciendo un papel adaptativo.

    Sin embargo, en algunas ocasiones, las emociones influyen en la aparición de enfermedades y es entonces cuando dejan de ser adaptativas para el organismo.

   Que las emociones actúen en uno u otro sentido, va a depender de la evaluación que el individuo haga del estímulo que amenaza su equilibrio, pero también de la respuesta que emita para enfrentarse a dicho estímulo.

    La salud está compuesta por una serie de factores biológicos, psicológicos y sociales interdependientes entre sí, por eso se puede decir que el individuo sano es aquel que lo está en todos los sentidos.  De esta interdependencia ya hablaban los antiguos griegos: “Las enfermedades son consecuencia de un desequilibrio de los humores internos, que puede ser restablecido con buena alimentación y con reposo del cuerpo y del espíritu” Hipócrates, (460-370 a.C). Hoy en día la ciencia que estudia la relación mente-cuerpo es la Psiconeuroinmunología, campo interdisciplinar que estudia la relación entre el cerebro y los sistemas homeostáticos del organismo (sistemas nervioso, inmunológico y neuroendocrino), y cuyos hallazgos están teniendo importantes implicaciones clínicas.

    Y una de las formas en las que la psique influye en el cuerpo es precisamente a través de las emociones.  Emociones positivas (como la alegría, el buen humor, el optimismo, la satisfacción) previenen la aparición de ciertas enfermedades, o nos ayudan a sobrellevarlas mejor  facilitando nuestra recuperación.

     Por el contrario las emociones negativas (tristeza, ansiedad, ira) favorecen la aparición y mantenimiento de enfermedades al hacer más vulnerable nuestro sistema inmunológico neuroendocrino.